Hoy
en día buscamos tener grandes responsabilidades con Dios, que si sanar que si
liberar o profetizar; pero Dios no va a responder a esto si no tenemos amor. ¿A
que me refiero?, bueno a que antes de
pedir de lo alto esto o aquello debemos ver a nuestro alrededor y mirar a
aquellos que necesitan de nuestro amor.
Hemos
hecho de todo para que Dios nos de responsabilidades que ayunar, orar, clamar,
llorar pero lo que no hemos hecho es amar, primeramente a Dios y después a
nuestro prójimo.
Dios
nos enseña que el ministerio comienza con el amor hacia El y ese amor
sobreabunda a otros.
En
Juan 21: 15-17 vemos que Jesús le pregunta a Pedro 3 veces si
lo ama realmente. ¿Por qué Jesús hace esto? ¿Por qué conociendo el corazón de Pedro,
insiste en saber si realmente lo ama? y le recalca cuida mis ovejas, la
respuesta a esto es que Jesús quería dejar muy claro, que si realmente lo amas tienes que cuidar de tus hermanos, porqué
cuando amas a Jesús ese amor sobreabunda a otros.
Día
a día Dios deja que el sol salga tanto para justos como para injustos, deja que
el viento sople para blancos como para negros, deja que la lluvia refresque la
vida de creyentes como la vida de aquellos
que no comparten la misma fe con nosotros. ¿Pero por qué? Porque el amor
es lo central; Dios se mueve por amor, por amor a ti, por amor a mí, por amor a
tu vecino, por amor a todos. Esto indica que el amor es el único principio legítimo
de donde puede brotar el servicio genuino. Pues cuando amas realmente a Jesús
lo que quieres es servir y ayudar a los demás porque este es el propósito de
Dios.
Realmente
tú no puedes tener una relación con Jesús sin amor. Si miras todos los milagros
prodigios y maravillas que Jesús hizo en la biblia puedes ver como todo se
centraba en el amor, porque donde hay amor hay sanidad, liberación, profecía,
bendición, y salvación; pues nuestro padre el Dios viviente da el poder de
realizar este tipo de cosas a los hijos que lo aman en verdad.
Jesús
no solo hablo de esto, del amor sino que lo puso en práctica, en Mateo 15: 29-31 vemos que “muchísima gente se reunía junto a él
llevando cojos, ciegos, paralíticos, sordomudos, y muchos otros enfermos. Los
ponían a los pies de Jesús y el los sanaba” tu no lees que la biblia diga
ellos se reunían lejos de Jesús o que diga que eran personas que no estaban enfermas
o en dificultad ¡No! tú lo que puedes leer es que se reunían junto a él y que
tenían muchas dificultadas y más aún es que Jesús los sanaba por amor.
Si
en Juan 13:34, Jesús nos dijo “Ámense unos a los otros como yo los ame” ¿por qué? estamos
chismeando acerca de las debilidades de nuestros hermanos en vez de ayudarlos, ¿por
qué? Vemos a nuestro hermano aguantar
hambre y no hacemos nada, ¿Por qué? vemos a nuestro prójimo en pecado y lo que
buscamos es hundirlo y no acercarlo a Dios.
Si
vamos a otra cita bíblica en Mateo 19:19 en
esta Jesús recalca “amar a tus
semejantes como a ti mismo” ¿quiénes son tus semejantes? ¿Son solo tus
compañeros de trabajo o escuela, tus amigos, o tus vecinos? Y que pasa con esa
persona que está en la pobreza aquí en la esquina, o que me dices de esa
persona que está pecando porque aún es débil y si hablamos de esas personas que
perdieron todo como su familia, su casa o sus piernas, y que me dices de esos
individuos que están sufriendo en un hospital;
a pesar de las diferencias físicas, económicas o sociales delante de los
ojos de Dios ellos son semejantes a nosotros; ¿por qué? porque son su creación,
porque Él les dio un alma que siente que llora y que necesita su amor al igual que
nosotros.
Tomémonos
un momento para pensar como nos gustaría que nos trataran día a día; a mí me
gustaría que las personas me trataran de la mejor manera posible, con amor,
respeto y bondad, y si tu deseas lo mismo para tu vida, debemos tratar a los
demás con amor, respeto, bondad, y amabilidad, pues Jesús dice “amar a tus semejantes como a ti mismo”
y si me amo quiero lo mejor para mi vida y por ende doy lo mejor a mi prójimo
porque cuando le doy lo mejor a mi prójimo le estoy dando lo mejor a Jesús.
En
1 Juan 3; 16 dice “En esto conocemos lo que es el amor: en que
Jesucristo entrego su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar
la vida por nuestros hermanos” el amor es lo único que prevalece, y por
esto cuando amas vences. Jesucristo venció al mundo, porque para él no era nada
más importante que nuestra redención, nos amó tanto que entrego todo por
nosotros, incluso no le importo ser humillado, escupido, golpeado ni morir de la forma más infame que en su época
existía, en una cruz.
Por
esto podemos comprender que el amor es el arma más poderosa porque vence todo, ya
que nunca el odio vence al amor, antes el odio es nulo enfrente a la armadura
del amor. Jesús nos dio ejemplo de eso al vencer al diablo en la cruz del
calvario, recuerda el odio nunca vence al amor, no lo venció en el pasado y no
lo vencerá ahora ni en un futuro, pues Dios nos ha dado el arma más poderosa de
todas ¡el amor! Y así vencer día a día.
Si
ayudas a tu prójimo ayudas a Jesús, si engañas a otros engañas a Jesús. Si
cuidas a tu prójimo entonces cuidas a Jesús. Si ignoras a tu prójimo ignoras a Jesús,
si amas a tu prójimo amas a Jesús. Porque si amas a Jesús ese amor sobreabunda
para otros.
Si
una persona viene a ti a ofenderte y maltratarte y tú le respondes con amor,
puedes ver que esta persona quedara atónita y desarmada porque nunca la gente
piensa que ante el odio alguien va a responder con amor, pero como el amor
proviene de Dios el amor no se expresa en la maldad, el amor es paciente no se
expresa en la ira, el amor es humilde no se expresa en el orgullo; por esto
nada puede ser comparado con el Amor.
El
amor es más buscado que cualquier riqueza pues es el motor de la vida,
lastimosamente hoy en día es muy escaso encontrar amor, dado que el enfoque de
muchos sea extraviado y han olvidado amar hoy en día.
El
Profeta siempre nos ensena ba que el
amor que das, el perdón que demuestras, la paciencia y tolerancia que dan
gracia a tu vida, regresara a ti cien veces tal vez a un después de haberte
olvidado de ellos.
Lo
que siembras en otros te alcanzara el día de mañana; si siembras una sonrisa
ella te alcanzara el día de mañana, si siembras gozo créeme que él te
alcanzara, si siembras bondad que no te quepa la menor duda de que ella te
alcanzara.
CONCLUSIÓN
En
este tiempo las personas están tratando de cambiar sus vidas para encontrar el
verdadero amor pero no se percatan de que el verdadero amor esta en Jesucristo,
dicen yo amo a Jesús con todo mi corazón por eso quiero hacer esto y lo otro
pero en el momento que un hermano esta en necesidad desaparecen he incluso
murmuran de él, la idea con este mensaje es que miremos a nuestro alrededor y
tomemos cartas en el asunto, seamos ayuda y bendición para otros, antes de
querer tener responsabilidades con Dios, amemos a Dios, ¿Cómo? Amando a nuestro
prójimo, pues cuando sinceramente amamos a Dios ese amor sobreabunda a nuestros
hermanos, cuando tienes amor sirves a Dios y cuando sirves a Dios sirves a tus
hermanos.
Sabemos
que cuando realmente amas vences. ¿Pero en este tiempo que es lo que tenemos
que vencer? Tenemos que vencer el espíritu de indiferencia que reina hoy en día
en nuestra sociedad, ¿Cómo? dando amor en cada cosa que hagamos, pensando
siempre que lo que hago es para Dios pues es para mí prójimo.
Por
eso hoy saludemos a nuestro hermano, bendigámoslo, cuidémoslo, oremos por él, ayudémoslo,
pero más que todo ámenoslo porque al amarlo hacemos que el amor sobreabunde en
estos tiempos.
¿Quieres
tener una verdadera relación con Dios y que él te use para su reino? Entonces
empieza a accionar el principio legitimo del amor en tu día a día, recuerda
puedes hacer mil cosas pero si no hay amor de nada valen, todo se centra en el
amor, como Jesucristo entrego su vida por nosotros así también debemos entregar
la vida por nuestros hermanos así no crean en nuestra misma fe. Y dejar que el
amor hacia Jesús sobreabunde en otros.

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